Monografía farmacológica Medvox
Zinc oral (sulfato, gluconato, acetato)
Tiene una indicación con evidencia sólida y de gran impacto: en la diarrea aguda infantil el aporte de zinc por 10 a 14 días reduce la duración y la gravedad del episodio y la incidencia de nuevos episodios, y es recomendación de la OMS. En la enfermedad de Wilson es tratamiento de mantenimiento establecido. En el resfrío común, las pastillas de acetato de zinc iniciadas dentro de las primeras 24 horas acortan la duración en alrededor de un día, con mal sabor y náuseas frecuentes. En degeneración macular, forma parte de la fórmula AREDS2. En cambio, no hay evidencia que respalde su uso rutinario para inmunidad, acné, fertilidad ni caída del cabello en personas sin déficit.
Principio activo, marcas y presentaciones
- Principio activo
- Sulfato de zinc heptahidratado (23 % de zinc elemental), gluconato (14 %) y acetato (30 %). Las dosis deben expresarse en zinc elemental.
- Nombres comerciales
- Sulfato de zinc en gotas y jarabe · Zinc en cápsulas y comprimidos · Zinc en pastillas para chupar con vitamina C · Presentaciones distribuidas por Wellplus
- Presentaciones
- Gotas y jarabe pediátrico; Cápsulas y comprimidos de 15 a 50 mg de zinc elemental; Pastillas de acetato de zinc para chupar
Usos y propiedades
Mecanismo de acción
Cofactor de más de 300 metaloenzimas y de los dedos de zinc de factores de transcripción. Interviene en la síntesis proteica, la reparación tisular, la función inmunitaria y la percepción del gusto. En el enterocito compite con el cobre por la absorción, mediante la inducción de metalotioneína, que es la base tanto de su uso en la enfermedad de Wilson como de su capacidad de producir deficiencia de cobre.
Indicaciones
- Diarrea aguda en menores de 5 años, junto con sales de rehidratación oral
- Deficiencia de zinc demostrada o de alto riesgo (desnutrición, síndrome de malabsorción, acrodermatitis enteropática)
- Enfermedad de Wilson, como tratamiento de mantenimiento
- Resfrío común, con beneficio marginal si se inicia muy precozmente
- Componente de la fórmula AREDS2 en degeneración macular relacionada con la edad
Dosis terapéuticas
- Adultos
- Suplemento: 15 a 30 mg al día de zinc elemental. Resfrío: 75 a 100 mg al día de acetato de zinc en pastillas repartidas, iniciando en las primeras 24 horas y por no más de 7 días. Enfermedad de Wilson: 50 mg de zinc elemental 3 veces al día, en ayunas, bajo control de especialista.
- Niños y adolescentes
- Diarrea aguda: 20 mg al día de zinc elemental por 10 a 14 días en mayores de 6 meses; 10 mg al día en menores de 6 meses. Suplemento general: 5 a 10 mg al día.
- Lactantes
- 10 mg al día de zinc elemental en la diarrea aguda del menor de 6 meses, por 10 a 14 días.
- Adulto mayor
- 15 a 30 mg al día. Vigilar el cobre en el uso prolongado.
- Ajustes renal/hepático
- Precaución en insuficiencia renal. Tomar con alimento si produce náuseas, aunque eso reduce algo la absorción.
Seguridad clínica
Contraindicaciones
Sin información específica publicada.
Precauciones y monitorización
Sin información específica publicada.
Interacciones graves
- Quinolonas y tetraciclinas -> quelación con pérdida de eficacia del antibiótico; separar 2 horas antes o 4 a 6 horas después
- Penicilamina -> reducción mutua de la absorción; separar las tomas
- Cobre -> el zinc en dosis altas induce su deficiencia; suplementar cobre si el uso es prolongado
- Hierro -> competencia por la absorción cuando se administran juntos en ayunas
- Bifosfonatos -> reducción de la absorción
Reacciones adversas graves
- Deficiencia de cobre con anemia sideroblástica, neutropenia y mieloneuropatía en el uso prolongado de dosis altas
- Anosmia permanente descrita con preparaciones intranasales de zinc, que no deben usarse
Embarazo, lactancia y toxicología
Embarazo
El zinc es un nutriente esencial y su déficit se asocia a peores resultados perinatales. Evitar dosis altas y prolongadas por el riesgo de deficiencia de cobre.
Lactancia
Aporte nutricional compatible; el zinc de la leche materna es de alta biodisponibilidad.
Sobredosis
Aguda: vómitos, dolor abdominal, diarrea, cefalea. Crónica: deficiencia de cobre con anemia, neutropenia, parestesias, ataxia y paraparesia por mieloneuropatía. Suspender. Hidratación y manejo sintomático en la intoxicación aguda; la descontaminación rara vez es necesaria. En la toxicidad crónica, suplementar cobre y evaluar el hemograma y la clínica neurológica, que puede no revertir por completo.